Todos los caminos
no van
a
Roma
ni
al
Cielo
ni
al Infierno,
ni siquiera
a tu linda mirada
cuando llora.
Los caminos
son
complejos, amargos
y
algunas veces alegres.
Son tantos
que no todos
pasan
por tus brillantes ojos
ni
por mis negros ojos de cuervo.
¡Gracias que hay tantos caminos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario