Cuando el funcionario tramitó todo el expediente, señalando la fecha de lanzamiento. Guardó cuidadosamente en las multiples carpetas que tenía almacenada en su armario. Se fue a su casa y el portero le entregó la carta de desahucio tramitada por él. Todo era una mierda. Y más que lo supiera el portera cotilla que lo explicaría a todos los propietarios en subastas próximas e inquilinos también expoliados por los bancos
No hay comentarios:
Publicar un comentario