martes, 30 de agosto de 2011

EL GATO

En mis noches de insomnio entraba en el chat con el nich LA GATA CELOSA. Me río de lo ingenuo que son los hombres. En un segundo ya querían hablar conmigo privadamente deseando calurosamente sexo, sin preguntar mi nombre, mi verdadero nombre; Jaime. Querían quedar, querían mi movil, querían hablar con mas intimidad en el mesenger, querían una foto mía. Por supuesto ninguno de sus deseos eran concedidos. Les explicaba mi gran desgracia para que entrasen en mi telaraña. Les contaba que tenía un novio con un pene enano y que sólo podía estimularlo como un clitoris y que hacía más de dos años que no haciamos el amor. Ellos picaba como peces hambrientos de hembras. Y era en ese momento cuando me explicaban sus fantasias eroticas. Y llegávamos a un punto que el ononismo era la culminación de nuestras noches vacias de sueños. Ellos querían quedar para completar aquello que habían escrito y yo les decía: ¡Gracias por el este polvo mágico!

sábado, 27 de agosto de 2011

DIME UNA MENTIRA









Dime algo, aunque sea una mentira. Te he amado tanto cómo te he odiado, porque el amor y el odio va unidos de la mano. Y si no hay amor no hay odio. He sido un egoista. Tú me diste la luz y yo te robe a cambio de nada. No te quedes en un silencio profundo, por favor. El desprecio después de lo nuestro no cabe entre nosotros. No. Odiame como yo te odié. Miénteme aunque sea eso, pero por favor no te quedes justo aquí mirándome cómo si fuera un patético muñeco de feria. Dime que me amas aunque sea mentira.





DESAHUCIO









Cuando el funcionario tramitó todo el expediente, señalando la fecha de lanzamiento. Guardó cuidadosamente en las multiples carpetas que tenía almacenada en su armario. Se fue a su casa y el portero le entregó la carta de desahucio tramitada por él. Todo era una mierda. Y más que lo supiera el portera cotilla que lo explicaría a todos los propietarios en subastas próximas e inquilinos también expoliados por los bancos




REGALO









Regalo para Mariona




viernes, 12 de agosto de 2011

MONSTRUO


Viendo la televisión en mi sofá, las imagenes se sucedían como aves en una charada loca. Las bolsas jugaban con el dinero como si fuera un casino diabólico hasta llegar la banca rota. Sólo pensaba cuándo llegaría el momento en que el monstruo que todos teniamos dentro enjaulado y dormido surgiese y se conviertese en una bola explosiva, como en Londres que sus jovenes ardían porque les habían robado sus sueños consumistas y ahora sus vidas estaban vacias de contenido.