La convocatoria de la Galeria Paspartú fue increible. Nunca he pintado en la calle así que allí fuí con todo el miedo que me provocaba. Un artista cuando hace una obra sabe muy bien sus fuertes y sus debilidades. Aquí mis debilidades fueron muchas, hacer una obra demasiado naïf para un tema serio como es la muerte. Pero bueno así me quedó y tampoco puedo estar ahora quejándome. La urna decimonónica con las flores que lentamente se marchitarán conla calavera me salió bien y los niños que iban y venían por las calles quedaban prendados no le daban importancia a la calavera, más bien los padres daban más enfasis a las flores extremadamente colororidas que a la calavera que sabían que es un simbolo de muerte. Otro punto flojo del cuadro es las líneas tan y tan delgadas del lobo y del ciervo. Me huebiese gustado haber hecho esqueletos de estos animales pero el tiempo era muy limitado y haberlo hecho hubiese sido muy laborioso y ya tenía demasiado con las flores que fue todo un lujo. Después el gran fracaso del cuadro son las aces que llevan los dos animales parecen dos colas de conejo. Muy mal. Pero bueno si hago un cuadro semejante lo deberé de arreglar. Las letras góticas que pensaba que sería una tortura fue muy fácil hacerlas. Después las hice en alemán por el hecho de que siempre he pensado de que es el idioma de la filosofía.
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